Un Stud es un modelo de cámara con alto nivel de interacción y contenido exclusivo.
Con contenido original, interacción constante y ofreciendo experiencias personalizadas.
Los ingresos varían según la audiencia, pero pueden superar los miles de euros mensuales.
Un buen micrófono y una cámara decente son recomendables, pero la pasión y la interacción son clave.